Nace en Almería el primer equipo andaluz de cuidados paliativos independiente

(Ref lavozdealmeria.com)

Dos médicas y dos enfermeros de Almería han formado ‘Cuipal’, el primer equipo de cuidados paliativos privado e independiente, es decir que no forma parte de ningún hospital ni compañía de seguros, de Andalucía, y según sus noticias también de España.

Noelia Fernández Urbano y Almudena Ruiz Giménez, dos médicas de familia que trabajan en los servicios de urgencias del Hospital de Poniente y la Bola Azul con amplia experiencia en cuidados paliativos, decidieron constituir este equipo de atención domiciliaria a pacientes paliativos en fase terminal de su enfermedad ante todo por «vocación y espíritu de servicio». A ellas se han unido los enfermeros José Carlos Fernández Ayala y Gema Fernández Lozano, ambos también expertos en en cuidados paliativos y atención a personas vulnerables y dependientes.

“Brindamos atención médica y enfermera domiciliaria con el objetivo de mejorar la calidad de vida. La intervención de los equipos de paliativos no pretenden adelantar ni retrasar la progresión natural de la enfermedad. Muy al contrario, pretenden aliviar los síntomas que puedan provocar sufrimiento al paciente, organizar los tratamientos, dar pautas de actuación ante crisis a los familiares que se encarguen de sus cuidados, organizar los recursos sanitarios y dar apoyo emocional tanto al paciente como a su familia”.

De esta forma explica el equipo de Cuipal en su página web cuál es su trabajo, tan importante y fundamental para muchas personas y que, sin embargo, no parece tener en el sistema sanitario público los medios que serían necesarios. De hecho, en la provincia de Almería solo existen tres equipos de este tipo, formados cada uno por un médico y un enfermero. Por su parte, la medicina privada no suele atender a estos pacientes a domicilio y solo existen en hospitales, por lo que no hay tampoco equipos como el creado ahora en Almería.

“Pasamos todo un año dándole vueltas para constituir Cuipal, era algo muy difícil, también desde el punto de vista administrativo, al tratarse de algo nuevo. Nos costó mucho tiempo y esfuerzo, porque la cosa es muy seria, y queríamos hacerlo bien, ofrecer un servicio de calidad. Y además tanto Almudena como yo trabajamos y tenemos hijos pequeños…”, dice Noelia Fernández.

Después de mucho trabajo, la empresa empezó a funcionar el pasado enero, pero en marzo ‘explotó’ la pandemia del covid y supuso un ligero freno. “Íbamos muy bien, la gente nos empezó a llamar, hasta que llegó el coronavirus, cuando todo el mundo se encerró en su casa con miedo, a pesar de que muchas personas seguían necesitando de cuidados paliativos”, expone.

Ahora la situación se ha normalizado un tanto y el equipo trabaja “a buen ritmo”: “En realidad no queremos muchos pacientes, sino que los que tengamos los podamos atender bien”, explican. La atención habitual suele ser de dos horas en visitas cada 15 días, aunque la periodicidad puede adaptarse a las necesidades de cada enfermo, y la empresa dispone de un teléfono disponible durante 12 horas al día.

Y sobre todo también se presta especial atención a las familias de los enfermos, a sus cuidadores: “Son una parte muy importante de nuestro trabajo en cuidados paliativos, y hay que trabajar mucho con ellos. Es posible que no hayan tenido experiencias previas con otro familiar, y todo sea nuevo para ellos. Así que, habrá que explicar paso a paso, todo lo que acontece y adelantarse a las crisis, para evitar la angustia”, dicen.

En este punto, es relevante que el servicio y la ayuda ofrecida no es solo médica y material, relacionada con tratamientos o fármacos, sino también “psicológica, espiritual y social, y de ahí la importancia de la vocación, la humanidad y el espíritu de servicio de estos equipos. “Detrás de nuestros títulos y nuestra formación somos Almudena, Noelia, Gemma y José Carlos, personas para atender a personas en un momento crítico y delicado de la vida”, exponen los componentes de Cuipal, que aseguran que su empresa no tiene ninguna motivación económica. Es más, aspiran a que en el futuro pueda llegar a ser gratuita.

“Cuando entramos en una familia lo hacemos con mucho respeto, puesto que el paciente normalmente puede tener mucho sufrimiento y una baja calidad de vida, y somos nosotros los que nos amoldamos a ella, para ayudarla al máximo”, señala Noelia Fernández. Y es que de eso, de ayuda, se trata, como concluye Almudena Ruiz: “Nuestro proyecto es una aventura que nace de la idea fundamental de ayudar a la gente que lo necesita”.

Death café Cuipal también está organizando en Almería los llamados ‘death café’, o reuniones para hablar de la muerte, “en la idea de normalizarla y naturalizarla, y con el propósito de que deje de ser un tabú y  un drama, puesto que también forma parte de la vida”, dice Noelia Fernández. En definitiva, se pretende que la muerte vuelva a ser entendida como lo era hasta no hace demasiado tiempo en España. “La sociedad actual ha separado totalmente a la muerte de nuestras vidas, los tanatorios, los cementerios están lejos de las ciudades y los pueblos y a ellos no van los niños, a pesar de que la muerte sigue siendo la única certeza que hay en la vida”, añade la doctora.

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