Sí a la vida 2026: La alegría, la esperanza y el rechazo a la cultura de la muerte han reunido este domingo a las 12:00 de la mañana, a más de 800 ciudadanos en la céntrica calle de Serrano con Ortega y Gasset. El motivo era claro. Gritar un rotundo «sí a la vida» en la marcha organizada por la Plataforma Sí a la Vida, integrada por más de 500 asociaciones y nacida hace años para reivindicar la dignidad de toda vida humana.
Fuente: ElDebate.es Autor: María Fernández
Además de las reivindicaciones de la plataforma, entre las que destacaban la derogación de «leyes antivida vigentes, que otorgan falsos derechos y dan carta de ciudadanía a la muerte provocada de seres humanos y que, además, pretenden ser blindadas en la Constitución», varios asistentes han querido recordar que la vida hay que vivirla y que todo el mundo tiene derecho a estar en ella.
Uno de ellos ha sido un joven que se encontraba manifestándose con un amigo. En declaraciones a El Debate ha subrayado que ha decidido unirse a esta gran marcha para «defender la vida y para que quienes mandan y gobiernan se preocupen más por los que aún no han nacido y por quienes no pueden defenderse».
Acto seguido, el joven, procedente de una familia numerosa, ha revelado que este la defensa de la vida es una cuestión que le toca por experiencias personales. Así ha explicado que a su madre le ofrecieron abortar a dos de sus hermanas, pero gracias a seguir adelante, hoy son «personas felices que llevan una vida normal».
En este sentido, ha afirmado que si hubiera sido por algunos médicos y políticos, sus hermanas «no habrían nacido». Por eso hoy, ha continuado, ha acudido a la marcha a defenderlas a ellas y a «todas aquellas personas que, como ellas, no pueden defenderse por sí mismas».
Otra de las historias con fuerza es la de Kevin, un joven de 28 años que se planteó el suicidio como opción para dejar de sufrir. Ha revelado que «el sufrimiento real es algo que todos sentimos alguna vez, el sentimiento de vacío y soledad». Sin embargo, ha lanzado un mensaje de esperanza claro: «Si tú te atreves a atravesar ese sentimiento sin intentar disiparlo, despistarte, desentenderte, puedes encontrar un verdadero sentido porque la realidad es que no estás solo ni estás vacío», ha finalizado.
La importancia de luchar por la vida
Cynthia, mamá de una niña con síndrome de Down, ha sido una de las encargadas de dar testimonio sobre el escenario. Durante su intervención, ha relatado cómo, cuando le dieron el diagnóstico durante el propio embarazo, los propios médicos le dijeron que «no tenía sentido seguir adelante» y que era mejor abortar.
Para ella esas palabras fueron desgarradoras: «Sentía mi corazón hecho pedazos», ha recalcado. Sin embargo, ella decidió dar una oportunidad a la vida, y ha podido narrar su historia con su hija de 10 meses en brazos.
Esta situación la ha denunciado Pablo Siegrist, director de la Fundación Jérôme Lejeune, quien ha informado en que «el 95 % de los embarazos a los que se les diagnostica síndrome de Down en España acaban en aborto». Una cifra aterradora.
Por último, Miriam, una mujer que fue rescatada por los Rescatadores de Juan Pablo II, también ha compartido su historia. Durante su primer embarazo, cuando estaba de siete meses, le diagnosticaron al bebé hidrocefalia. El médico le pijo que o continuase, que iba a ser mejor que finalizara el embarazo. Ella aceptó, lo que le empezó a crear un gran dolor en su interior.
Años después volvió a quedarse embarazada. Su hija estaba sana y dio a luz. Sin embargo, tres años después, en una nueva gestación, cuando se encontraba de 20 semanas, le comunicaron que su bebé presentaba graves problemas cardíacos y síndrome de Down. Ante la presión decidió nuevamente acabar con la vida del bebé. Tiempo después, le hicieron una prueba genética y todo dio bien: no tenía ningún problema, pero ya era tarde.
Hace cuatro meses, Miriam recibió una noticia, volvía a esperar un hijo. Según ha explicado todo volvía a repetirse y estaba decidida a abortar. Sin embargo, al salir del aborto río se encontró con una rescatadora de Juan Pablo II. Le cambió la vida. Gracias a ella su niña, cuyo segundo nombre va a ser Milagros, está en camino.
Manifiesto Sí a la Vida 2026
La plataforma Sí a la vida, que anualmente sale a la calle para dar un testimonio público y unitario en defensa de la vida humana, explica sus motivos y objetivos.
Nuestro Sí a la Vida implica:
• Defender la vida de todo ser humano desde la concepción hasta la muerte natural, sin excepciones y en toda circunstancia y hacer efectivas las ayudas precisas según la necesidad médica, personal o social.
• Trabajar para que TODO ser humano tenga asegurado su derecho a la vida y a ser tratado de acuerdo a su dignidad, en todas las etapas de su existencia, sin ser, en ningún momento infravalorado, discriminado o desechado.
• Implicarnos activamente en la construcción de la cultura de la vida desde nuestra profesión, asociaciones y en nuestra vida cotidiana, asumiendo nuestra responsabilidad personal y social.
• Tenemos muy presentes a las víctimas de la cultura de la muerte, a los que ya no están aquí y a quienes arrastran sus heridas, porque ellos son motivos fundamentales de nuestra batalla.
Por todo ello:
• Mostramos y celebramos la grandeza y el valor de toda vida humana, las iniciativas generosas de personas y asociaciones comprometidas y el objetivo firme de que en España venza la cultura de la vida, que es justa, compasiva y generosa.
• Respaldamos a los profesionales que se entregan por cada vida humana desde el ámbito sanitario y social, desde la investigación y el servicio, que además de lo difícil de muchas situaciones tienen que enfrentar presiones y carencias.
•Pedimos la derogación de las ilegítimas leyes antivida vigentes, que otorgan falsos derechos y dan carta de ciudadanía a la muerte provocada de seres humanos y que, además, pretenden ser blindadas en la Constitución.
• Denunciamos que, no solo en España, sino también en la Unión Europea, se está introduciendo de manera insistente y mediante presiones, una ideología de desprecio y cosificación de la vida humana y de imposición de la cultura de la muerte.
• Instamos a todas las personas con responsabilidad política y social, a no ignorar la gravedad de la cuestión, a elaborar leyes justas de acuerdo al derecho natural, a la justicia y al verdadero progreso.
• Declaramos la necesidad de mostrar lo que oculta, manipula y destruye la ideología promuerte, los antivalores y el negocio que la impulsan y cómo obstaculiza el buen ejercicio de la medicina y la defensa de la vida.
• Hacemos un llamamiento general y personal a comprometerse activamente en un profundo cambio cultural que es necesario y urgente, en la recuperación de
la conciencia y el sentido común y la construcción de una sociedad en la que se vivan con normalidad los verdaderos valores y el bien común.
Desde esta plataforma Sí a la vida nos comprometemos a seguir trabajando a favor de toda vida humana, cada uno en su campo, sin bajar los brazos ni perder la esperanza y a seguir dando día a día un rotundo ¡Sí a la vida!
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