27 preguntas sobre eutanasia

Preguntas sobre eutanasia

Las 27 preguntas sobre eutanasia han sido formuladas y respondidas por un equipo multidisciplinar, con el fin de poner a disposición de nuestros visitantes o socios aquellas cuestiones que más dudas o confusiones pueden causar, propiciada por el cambio cultural y moral que estamos siendo sometidos en las últimas décadas.

Esto puede parecer un asunto complejo, pero al final resulta que todo depende del concepto de hombre que tenga cada uno.

Aquí defendemos que la persona humana tiene una dignidad intrínseca maravillosa, por el mero hecho de existir, por el “milagro” de ser persona. Y, por tanto, defendemos la vida. Siempre.

Contenido

1. ¿Qué es la eutanasia?

El término eutanasia proviene del latín euthanasia y éste del griego antiguo εὐθανασία /euthanasía/, «buena muerte», «muerte apacible»​. La eutanasia es la intervención deliberada para poner fin a una vida sin perspectiva de cura.​ Se practica tanto en personas (medicina) como en animales (eutanasia animal).

En medicina, la eutanasia es la acción de un médico para provocar de manera intencionada la muerte de un paciente que padece una enfermedad avanzada o terminal, a petición expresa de éste. Esta acción médica es un homicidio a pesar de haber sido solicitada.

Actualmente no procede utilizar los términos “Eutanasia involuntaria”, “Eutanasia pasiva”, ni “Eutanasia indirecta”, porque son situaciones ajenas a esta definición de eutanasia. Sin embargo, los abordaremos para su clarificación, intentando definirlas.

2. ¿Dónde se originó y cómo evolucionó el concepto de eutanasia?

El término eutanasia ha cambiado su significado de un extremo al otro. En el sentido original, se entendía la eutanasia como el acto de apoyar a alguien mientras moría.

Fue utilizado por primera vez por el inglés Francis Bacon (1561-1626). En su trabajo “El avance del saber” introduce el término eutanasia en el contexto médico, distinguiendo entre eutanasia interior o la preparación del alma para la muerte, de la eutanasia exterior que pretendía hacer el fin de la vida más llevadero e indoloro y en excepcionales circunstancias acortando la vida.

El concepto de eutanasia en el sentido de aliviar el proceso de la muerte se remonta al historiador médico Karl Friedrich Heinrich Marx (1796-1877), quien se basó en las ideas filosóficas de Bacon. Según Marx, un médico tenía el deber moral de aliviar el sufrimiento de la muerte mediante el aliento, el apoyo y la mitigación usando medicamentos.

A mediados del siglo XIX surgió el uso de la morfina para tratar «los dolores de la muerte». En 1848 el cirujano estadounidense John Collins Warren (1778-1856) recomendó su empleo. En 1866, el médico británico Joseph Bullar (1815-¿?) reveló una utilización similar para el cloroformo. Sin embargo, ninguno de los dos recomendaba que la ocupación de este fármaco debería ser para acelerar la muerte.

En 1870, el inglés y maestro de escuela Samuel Williams, inició el debate sobre la eutanasia contemporánea a través de un discurso en el Birmingham Speculative Club, una sociedad cuyos miembros eran filósofos aficionados que recopilaban sus trabajos. La propuesta de Williams fue usar cloroformo para acelerar deliberadamente la muerte de pacientes con enfermedades terminales.

La eutanasia, en su sentido contemporáneo y contrario al original, ha sido fuertemente rechazada por la tradición judeocristiana. Tomás de Aquino (1225-1274) se opuso, y argumentó que la práctica de la eutanasia contradecía nuestros instintos humanos naturales de supervivencia. Igualmente se opusieron François Ranchin (1565-1641), médico francés y profesor de medicina, y Michael Boudewijns (1601-1681), médico y profesor.

Preguntas sobre eutanasia

3. ¿Qué significa eutanasia en la actualidad?

Una definición actual de eutanasia sería: “Es el acto, ejercido por un médico, de provocar de manera intencionada la muerte indolora de un paciente que padece una enfermedad incurable y dolorosa (o está en coma irreversible), solicitada voluntariamente por el enfermo o porque se considera que es indigna su calidad de vida”.

Como la eutanasia tiene una concepción semántica negativa, sus patrocinadores no la utilizan y usan eufemismos con justificaciones y edulcorantes para referirse a ella, tales como “muerte digna”, “muerte dulce”, “ayuda a/para morir”, “asistencia a una muerte serena”, etc.

Cuando alguien practica la eutanasia a otro ser humano es siempre un homicidio, porque el objetivo es buscar la muerte de forma consciente y deliberada, sea o no por compasión. Por esta razón, lo que pretende la ley de eutanasia es despenalizar el homicidio y procurar su aceptación social.

4. ¿Qué no es eutanasia?

  • No es eutanasia los cuidados paliativos porque no buscan la muerte del paciente sino eliminar el dolor.
  • Tampoco es eutanasia la muerte causada de forma imprudente o accidental.
  • No se considera estrictamente eutanasia cuando se aplica un tratamiento o se administra un medicamento que puede acabar con la vida de un paciente (aunque sufra dolor) en contra de su voluntad. Sin embargo, los patrocinadores de la eutanasia lo llaman eutanasia sin consentimiento o involuntaria.

5. ¿Cuáles son los tipos de eutanasia que existen?

Básicamente, existen dos tipos de eutanasia desde el punto de vista de quien lo administra:

La eutanasia activa: es cuando alguien (médico, enfermera, familiar, etc.) provoca la muerte de un ser humano (paciente, enfermo grave o incurable) mediante acciones dirigidas a acortar o finalizar su vida. Estas acciones generalmente se refieren a la administración de sustancias letales. 

La eutanasia pasiva: es cuando una persona evita aplicar (o suspender) un tratamiento a un paciente sabiendo que éste lo puede mantener con vida y con perspectivas de cura.

6. ¿Qué es el suicidio asistido?

Se llama suicidio asistido cuando un paciente conscientemente y con movilidad, se causa la muerte a sí mismo tomando los fármacos o sustancias tóxicas preparados y proporcionados por un colaborador necesario -médico, enfermera, familiar, etc. 

El suicidio asistido también es considerado por los patrocinadores de la eutanasia como otro tipo de eutanasia, aunque no es estrictamente eutanasia al considerar que no existe otra persona que le produzca de forma directa la muerte.

7. ¿Cuál es la diferencia entre eutanasia voluntaria y eutanasia sin consentimiento?

La eutanasia voluntaria es la que se realiza a petición expresa de un paciente. Se entiende que el paciente da su consentimiento para que se acabe con su vida, después de haberse informado suficientemente de las desventajas del desarrollo “normal” de su enfermedad, del procedimiento que se usará para acabar con su vida y de las consecuencias de éste.

En cambio, la eutanasia sin consentimiento es cuando se aplica un tratamiento o se administra un medicamento para acabar con la vida del paciente en contra de su voluntad, o sin que conste un consentimiento expreso de éste.

Actualmente, esta modalidad no está aprobada en España. Sin embargo, en los Países Bajos se ha aplicado la eutanasia masivamente según la Euthanasia Prevention Coalition. Desde el 2020, los médicos holandeses ya pueden practicar la eutanasia sin el conocimiento y consentimiento del paciente.

Como se observa, no es verdad que la eutanasia es respetuosa, y espera a que el paciente lo pida. Tarde o temprano –que siempre es temprano- se desciende por la pendiente resbaladiza hasta terminar en la ejecución legal. Por esta razón, se da el éxodo de ancianos holandeses hacia Alemania, para ponerse a salvo.

8. ¿Existe la eutanasia sin enfermedad?

En países como Bélgica y Países Bajos, sí.

Pero en España, actualmente la Ley de Eutanasia contempla la ayuda a un paciente para morir, siempre que tenga una enfermedad terminal que le provoca fuertes sufrimientos (dolores y sufrimientos psíquicos). Si no hay enfermedad grave o incurable, o tampoco existen padecimientos insoportables, no hay eutanasia.

Sin embargo, con el pasar de los años, puede legalizarse casos en los que no sea requisito la enfermedad (grave o incurable), ni los dolores insoportables, como de hecho ya ha ocurrido en Bélgica y Países Bajos, aplicando la eutanasia a otros estratos: enfermos con trastornos mentales, autistas, con adicciones, abusados sexualmente, los que estén cansados de vivir, los niños o jóvenes, etc.

Eutanasia para todos los casos posibles, en los que se considere que su vida es indigna. Esta es la trampa y el criterio de adoctrinamiento, valorar a las personas, no por su condición de ser humano, sino por las circunstancias que viva.

Preguntas sobre eutanasia pareja ancianos

9. ¿Cuál es la eutanasia para personas con depresión o enfermos mentales?

Actualmente, todavía, no está dentro de los presupuestos previstos en la nueva Ley admitir la eutanasia si la única enfermedad es un proceso depresivo. Otra cosa es que tenga una enfermedad terminal incapacitante y, además, una grave depresión.

Se puede aplicar la eutanasia en el caso de enfermos mentales, pero no basta con el consentimiento informado del paciente. Esto se debe a que muchas enfermedades psiquiátricas tienen un fondo de ideas suicidas.

Por esta razón, se necesita que el paciente sea valorado por un equipo de expertos para que determine si el deseo de morir viene dictado por la voluntad del paciente, o si está viciada, afectada o anulada su voluntad causada por la propia enfermedad psiquiátrica.

10. ¿Cuál es la eutanasia para niños y jóvenes?

Actualmente, la eutanasia no es legal para niños y jóvenes menores de edad en España ni en los demás países donde la eutanasia está legalizada, con la excepción de Bélgica y Países Bajos, donde se puede aplicar a bebés menores de 1 año, niños entre 1 y 12 años, y adolescentes mayores de 12 años, con el consentimiento de sus padres y bajo las mismas condiciones de enfermedad incurable y dolores insoportables.

11. ¿Qué significa «muerte digna»?

La eutanasia no es una muerte digna.

Una muerte digna es aquella que se produce en el contexto del respeto a la dignidad del paciente como ser humano libre e independiente.

Esta dignidad no depende de las circunstancias del paciente que le toque vivir. Su dignidad emana de su naturaleza de ser persona humana (especie humana), de la que se derivan sus derechos fundamentales, que son universales, absolutos, inalienables e irrenunciables; por ejemplo, el derecho a la vida.

Por esta razón, la muerte de un paciente es digna cuando:

  • Su muerte viene a causa del desarrollo natural de la enfermedad terminal,
  • Es atendido con todos los alivios médicos adecuados,
  • Son controlados sus síntomas,
  • Recibe los consuelos humanos posibles,
  • Se respeta su libertad de conciencia,
  • Es asistido espiritualmente, si lo requiere,
  • Está rodeado del afecto y cariño de sus familiares, médicos y sanitarios,
  • Se ha perdonado a sí mismo y a los demás.

También se denomina ortotanasia (del griego ortos, recto, y thánatos, muerte) para designar esta forma correcta de proceder por parte de quienes atienden a enfermos terminales.

La ortotanasia no es equivalente a la eutanasia. Aunque el término eutanasia originariamente significa buena muerte, los patrocinadores de la cultura de la muerte la han utilizado para designar la muerte a demanda, muerte asistida, o ayuda a morir. El propósito de este cambio conceptual es confundir y facilitar su aceptación.

La ortotanasia es la verdadera buena muerte, la muerte por causas naturales del enfermo terminal atendido con cuidados paliativos.

12. ¿Qué es la pendiente resbaladiza?

La “pendiente resbaladiza” o “escalera resbaladiza” es el proceso de ampliación de los casos de aplicación de la eutanasia. Después de abrir la puerta para legalizar algunos casos excepcionales, se tiende a ampliar y normalizar la aplicación de la ley para que se administre en otros casos no previstos en el texto legal original, dejando siempre un sumidero para que se generalice su aplicación.

Este proceso lo hemos experimentado ya con la ley del aborto (1985) que, en principio, se aplicaba para casos de violación, defectos graves del feto, o por grave peligro de salud física o psíquica de la madre (sumidero inicial donde se recogieron el 97,83% de los casos), pero luego (2010) se amplió el abanico de posibilidades: por libre voluntad o porque deteriora, afecta o compromete la salud de la madre, y así cualquier embarazada podía solicitar el aborto.

Es decir, aborto a demanda con todo el negocio que representa para sus patrocinadores. Nuevamente, no usan el término aborto, sino interrupción voluntaria del embarazo, con el fin de que no suene mal y sea más fácil de aceptar por la población. Así, la tasa de abortos per cápita por cada mil mujeres creció de un 2% en 1987 a más del 12% en el 2011. En el año 2018 se practicaron 90.000 abortos en España.

Es evidente que con la eutanasia pasará lo mismo, y el número de personas que recurran a este procedimiento aumentará significativamente. Ya no se tratará de resolver unos pocos casos extremos y tasados, sino de conseguir la eutanasia para cualquier persona que lo solicite: eutanasia a demanda.

De hecho, en algunos países donde es legal, como en los Países Bajos, donde no es un derecho, sino una práctica extraordinaria han aprobado la eutanasia para menores de 1 año, niños entre 1 y 12 años, y mayores de 12 años, con el consentimiento de los padres. Y se intenta aprobar la eutanasia para personas mayores de setenta años que estén cansadas de vivir, mediante el suministro de una medicación letal.

En este país la Eutanasia pasó de 1.882 casos en 2002 año de su aprobación, a la cifra 6.938 en 2020. En 18 años de existencia de su legalización, se contabilizan 75.297 casos, en un país que tiene una población de 17 millones de habitantes. Y en Bélgica, en donde se legalizó a finales de 2002 se ha multiplicado por diez el número de Eutanasias practicadas en 2020.

De esta manera, los hospitales españoles en lugar de ser centros de salud se pueden convertir en centros de exterminio masivo, porque se estima que anualmente del 1 al 4 por ciento de los enfermos terminales (aproximadamente doscientos mil) solicitarán la eutanasia, es decir entre dos mil y ocho mil españoles. 

13. La eutanasia ¿es un progreso?

No se puede considerar un progreso el derecho a la eutanasia, teniendo en cuenta que es un atentado contra el derecho a la vida de cada persona. El derecho a la vida es un derecho fundamental y con la eutanasia, comienza a erosionarse.

Históricamente, hemos conocido costumbres ancestrales de pueblos primitivos que se consideraban dueños de la vida de las personas, permitiendo sacrificios humanos, etc.

Progreso es el reconocimiento que se ha dado en los últimos siglos de la dignidad de toda vida humana. Progreso es poner como prioridad absoluta la atención sanitaria a los más vulnerables.

Progreso es seguir invirtiendo en la investigación y en el desarrollo de los cuidados paliativos, para hacer innecesaria la opción eutanásica.

14. La eutanasia ¿Es un derecho?

La eutanasia no es un derecho, y mucho menos un derecho fundamental.

Un derecho fundamental es la vida, como principio natural aceptado desde todos los tiempos y reiteradamente lo han enunciado la Declaración de Derechos Humanos y los códigos deontológicos de las profesiones sanitarias. Mientras que la eutanasia es eliminar el sufrimiento mediante la muerte del sujeto.

Matar no puede ser un derecho porque va contra el derecho fundamental a la vida, que es irrenunciable. Por eso la eutanasia es un absurdo, una locura despiadada.

15. La eutanasia ¿ejercerá presión social sobre los débiles o enfermos terminales?

Por supuesto, la eutanasia ejercerá una enorme presión social sobre el enfermo, porque seguramente algunos medios de comunicación orquestados enviarán el mensaje a la sociedad de que serían egoístas e insolidarios los pacientes que no soliciten la eutanasia, porque ya tuvieron su oportunidad de vivir, solicítenla para que el Estado tenga más dinero para los pobres.

De esta forma se venderá como un progreso y un bien pedir la eutanasia. Según los patrocinadores de la eutanasia, es un bien porque el enfermo ya no sufriría y tampoco sería una carga para el Estado, porque es costoso mantenerlo, o porque no es justo que sus familiares dediquen tiempo al discapacitado, y no tienen por qué cargar con su molesta e incómoda enfermedad.

Como ejemplo observamos en Bélgica y Países Bajos-, los ancianos tienen miedo de ir a los hospitales por temor a que se les aplique la eutanasia no solicitada y huyen en éxodo a otros países para ponerse a salvo, especialmente Alemania, Francia o Reino Unido, donde esta práctica es ilegal.

Eutanasia - Preguntas sobre eutanasia

16. ¿Qué repercusiones sociales tiene la eutanasia?

Aunque los defensores de la eutanasia dicen que ésta sería una decisión personal, al final sería una decisión social: las instituciones decidirán qué vidas merecen la pena ser vividas y cuáles no. Y, normalmente, esto se basaría en planteamientos económicos.

Como puede observarse, la eutanasia afectará la moral pública pues desencadenará una decadencia ética acelerada con el pasar de los años, tanto en el personal sanitario como en los familiares de los pacientes candidatos a recibir la asistencia para morir. 

De esta manera, con la ayuda de algunos medios de comunicación y autoridades que la auspician, la eutanasia prevalecerá, se normalizará, se la exigirá como un derecho, se la verá como una técnica aceptable e indolora, cómoda para los familiares del paciente y económica para las autoridades sanitarias.

Los cuidados paliativos en cambio se verán sometidos a falta de inversión económica, se reducirán los presupuestos de investigación e irán pasando al olvido como alternativa y solución.

En otras palabras, el paciente se verá entre dos opciones: sufrir o ser sometido a la eutanasia, porque los cuidados paliativos no estarán disponibles. Si el paciente escoge sufrir se estaría instaurando una discreta y moderna forma de tortura.

En este caso, los cristianos entenderán que el motivo de esta tortura al final de su vida será para que rechacen su fe, sus creencias, y así se precipiten al abismo de la muerte y no al paraíso de la vida eterna. Por lo que, morir sufriendo en esta situación, sería una muerte heroica configurada como martirio.

17. ¿Cómo afecta al ámbito familiar?

Los ordenamientos jurídicos reconocen – en una u otra medida – el derecho de los familiares más cercanos a decidir por el enfermo cuando no está capacitado de expresar por sí mismo su voluntad.

Sin embargo, la posibilidad teórica de que los familiares decidan si procede o no la eutanasia, introduce en las relaciones familiares un sentimiento de inseguridad, confrontación y miedo, totalmente ajeno a lo que sugiere la idea de familia: solidaridad, amor, generosidad.

Sobre todo, si se tiene en cuenta la facilidad con que se pueden introducir motivos egoístas al decidir unos por otros en materia de eutanasia: herencias, supresión de cargas e incomodidades, ahorro de gastos, conflictos familiares…   

Por ejemplo, habrá fuerte presión sobre los ancianos abandonados por los hijos que se mantienen ocupados por el trabajo y sin tiempo, ni cariño, ni amor para ellos. También por los hijos estériles sin prole que no comprenderán lo que es la paternidad/maternidad.

Estos dos tipos de hijos posiblemente verán a sus padres/madres como una carga molesta, incómoda y costosa. Sus padres muertos, sus hijos sin prole y sin fe, al final sus bienes pasarán al Estado, para seguir impulsando la eutanasia.

Tal vez, estos hijos se precipitarán por realizar los trámites para solicitar la eutanasia en el testamento vital, sin enterarse bien los padres de qué se trata. Más ágil y práctico será el proceso eutanásico para aquellos que viven sin fe, viven en la cultura de la muerte, en la cultura del descarte.

18. ¿Es verdadera compasión hacia el que sufre o es un acto de egoísmo?

Según una manifestación del Papa Francisco, la eutanasia “es el triunfo del egoísmo, de la ‘cultura del descarte’ por medio de la cual se rechaza a la gente y se le desprecia cuando no cumplen con ciertas normas de salud, belleza o utilidad.”

La compasión no significa tener lástima, sino sufrir con el que sufre. La verdadera compasión busca disminuir el sufrimiento, acompañar al enfermo, ayudarle a dar sentido a su vida en las circunstancias concretas de su enfermedad.

Cuando los médicos comparten el sufrimiento de sus pacientes, el valor sagrado de la vida del paciente no desaparece ni se obscurece.

19. ¿Es una manifestación de solidaridad social?

La eutanasia no es exclusivamente una decisión individual, sino que tiene, sobre todo, una importante repercusión social. Si se acepta la eutanasia, la naturaleza misma de la Medicina y la propia identidad del médico sufrirán una profunda transformación.

La relación médico-paciente, basada en la confianza, quedaría rota. También se fomentaría que el ser humano no fuese valorado por su ser, sino por su capacidad de producir o por su calidad de vida.

20. ¿Es un fracaso de la sociedad?

Definitivamente es una derrota social, porque no solamente hay insuficientes nacimientos por las leyes del aborto, sino que ahora se propicia la muerte acelerada de los grupos más vulnerables, ancianos enfermos, pacientes oncológicos, enfermos mentales, etc.

Pierde la sociedad española, porque esto ocurrirá de forma silenciosa y será ocultada por los medios de comunicación al servicio de los patrocinadores de la muerte y de la derrota social.

El deber ineludible del Estado es proteger la vida de sus ciudadanos, pero en su lugar prefiere terminar con la vida de estos, ya sea en el vientre o en el ocaso de su vida o si padecen enfermedades graves o incurables. Más aún, en las escuelas e IES se impulsa la ideología de género como medida de control poblacional disfrazándolo con la consigna de la libertad y el derecho a decidir la sexualidad.

Además, los mejores médicos que respetan su código deontológico se verán acosados por practicar la eutanasia, so pena de ser incluidos en la lista negra de objetores de conciencia, que podría tener desgraciadamente en algunos casos consecuencias, como impedir posiblemente su promoción profesional o precipitar su jubilación. De hecho, la creación de un registro de objetores de conciencia, parece señalar a los médicos como “culpables” de incumplimiento de un derecho y rebeldes al “sistema”.

Así, se prevé que pondrán en puestos claves a médicos eutanásicos, fácilmente manipulables con el fin de hacer un cambio poblacional y un cambio cultural.

Este cambio dual se observa evidentemente en el impulso de la ideología de género en las IES y universidades, y el patrocinio de la inmigración descontrolada en la frontera sur. Podemos determinar así que el objetivo es doble, control poblacional y cambio cultural, con una primera idea común: borrar de la sociedad cualquier reducto cristiano, único frente “rebelde” a la imposición de la nueva (pero vieja) cultura de muerte.

21. ¿Cuándo se justifica la eutanasia?

Nunca está justificado acabar con la vida de otro ser humano. Y éste debería ser un principio inalienable de la justicia, en un mundo que se llama progresista y civilizado.

22. ¿Por qué la eutanasia es un problema?

Porque va contra uno de los derechos fundamentales del hombre, el derecho a la vida. Aunque se plantea como una decisión personal del enfermo para opinar si quiere morir antes y así evitar el dolor, en realidad abre la puerta para que otros decidan si puede o merece seguir viviendo.

Podrían decidir por él, por ejemplo:

  • Los familiares interesados, que por un problema económico pueden aducir que un enfermo ya inconsciente deseaba la eutanasia, para poder recibir antes la herencia;
  • El Estado, que puede facilitar que se acabe con la vida de muchas personas que entienden que son improductivas y sólo las ven como un gasto social;
  • El propio médico, que puede verse obligado por los intereses de otros a acabar con la vida de un paciente o podría aprovecharse de este procedimiento para “tapar” un error médico grave que haya cometido.

23. ¿Por qué está mal? ¿Es un dilema ético o un desorden moral?

La eutanasia es moralmente inaceptable, porque nadie tiene el derecho de acabar con la vida de otra persona. Las leyes de un país deben velar por la vida de las personas, no legislar el modo de acabar con ellas.

Se ha querido que sea un dilema ético, pero en realidad la ética natural siempre ha defendido la vida de las personas, y está en contra de que se acabe con la propia vida y con la vida de otros seres humanos.

Y desde luego es un desorden moral y un error antropológico, porque considera a la persona humana como solo un cuerpo del cual se puede disponer como si fuere un objeto. En realidad, el ser humano posee también espíritu del cual se desprende su libertad, responsabilidad y moralidad.

Ahora bien, las personas vulnerables, frágiles y débiles mantienen intacta su dignidad, porque ésta se tiene por el simple hecho de nacer como seres humanos. Todas las vidas humanas merecen la pena vivirse, por muy enfermos y deteriorados que estén sus cuerpos.

Solo algunas sociedades atrasadas, arcanas, han menospreciado la vida, lo que nos recuerda que esta Ley es un retroceso de siglos.

Preguntas sobre eutanasia doctor paciente

24. ¿Es un problema médico?

Sí lo es por varios motivos que señalamos a continuación

Primero, la Eutanasia y el Suicidio Médicamente no son Actos Médicos. Es lo más opuesto a la función del médico y a su ejercicio profesional desde tiempos prehipocráticos, como está recogido en todos los códigos deontológicos de la profesión médico a nivel nacional e internacional.

Por tanto, pervierte y deshumaniza la función del médico, que es curar y, en todo caso, cuidar y ayudar en todo momento y también cuando está muy próxima la muerte del paciente.

Habrá presión para que los médicos no ejerzan la “objeción de conciencia” como les reconoce la ley, con el fin de que exista el suficiente número de médicos “eutanásicos” que permitan que este procedimiento se pueda “administrar” en todas las zonas sanitarias de España.

Cabe el riesgo de que las supuestas garantías que contempla la Ley de Eutanasia no se cumplan, y los médicos eutanásicos con el paso del tiempo, con indiferencia y sin esfuerzo por salvar vidas, decidirán por los pacientes que tengan poca calidad de vida, y optarán por la aplicación de la eutanasia involuntaria a aquellos que consideren que sus vidas son indignas, costosas, y por lo tanto no merecen vivir.

Una posible forma de reclutar médicos eutanásicos será procurar adormecer la conciencia de algunos con la promoción de incentivos económicos: premios, regalías, condecoraciones u homenajes, por cumplir con cuotas de aplicación de eutanasia; o incluir el número de eutanasias practicadas como ponderación importante para el ascenso laboral.

Con el tiempo los médicos que administren la eutanasia no sentirán que están matando. Se convertirán así los médicos eutanásicos en verdugos.

Segundo, con la eutanasia se pierde esa relación de confianza absolutamente necesaria entre el médico y el enfermo. Los pacientes verán con miedo a los médicos. En el fondo, será miedo a que el médico decida si merece la pena que viva o no. Además, al imponerse esta “solución” para los enfermos terminales, se dejará de invertir e investigar en nuevos y más eficientes equipos y tratamientos de “cuidados paliativos”, pues ya no se considerarán necesarios sino discretamente prescindibles.

25. ¿Es un problema político?

Claramente que sí, porque el Estado abre un debate sobre si todas las vidas deben ser vividas o si hay personas que, por ser una carga para el Estado, ya no tienen derecho a que se vele por su vida.

De esta manera, redirige la atención cuando realmente es el Estado quien debe preocuparse por respetar y hacer respetar los derechos fundamentales de las personas, independientemente de sus circunstancias.

26. ¿Qué es el ensañamiento u obstinación terapéutica, o distanasia?

El ensañamiento o encarnizamiento terapéutico (u obstinación terapéutica), o distanasia es el empleo de todos los tratamientos médicos, proporcionados o no, para prolongar la vida humana en el caso de un paciente con una enfermedad terminal, que provoca mucho daño y dolor al paciente, pero siendo manifiesto que moriría sin esos tratamientos.

El encarnizamiento terapéutico viola dos principios básicos de bioética. El principio de beneficencia, porque no se cumple con dar el mayor beneficio con el menor daño posible (como hemos señalado, hay ensañamiento). Tampoco el principio de justicia, porque es inmoral justificar el sufrimiento extremo.

El ensañamiento terapéutico ocurre generalmente por motivos médicos o motivos familiares. Los motivos familiares se dan cuando éstos presionan al equipo médico para que se salve su vida a cualquier precio, o porque se ha bloqueado la comunicación del equipo médico con los familiares.

Los motivos médicos se dan cuando éstos sufren ataques de angustia de tener que aceptar la muerte del paciente y el fracaso de su propuesta terapéutica, o porque ignoran los derechos del paciente terminal.

Se diferencia de los cuidados paliativos en que, en el caso del ensañamiento médico el objetivo es retrasar sin justificación médica, la llegada de la muerte, a toda costa, aunque no haya esperanza de recuperación.

Para evitar el ensañamiento terapéutico el equipo médico debe respetar los derechos del paciente al final de su vida, así como su Testamento Vital. También debe formarse en cuidados paliativos, principios y valores bioéticos y finalmente establecer excelente comunicación con los familiares del paciente.

27. ¿Cuál es la diferencia entre eutanasia y eugenesia?

En la eutanasia se busca acabar con la vida de un enfermo cuya enfermedad le provoca graves dolores. Es decir, para acabar con el dolor hay que acabar con el paciente. Un paralelo a este pensamiento absurdo sería que para acabar con la diabetes haya que eliminar a los diabéticos.

Es absurdo porque, para acabar con el dolor y el sufrimiento lógicamente hay que eliminarlos, y actualmente existen diversos métodos para eliminarlos en los cuidados paliativos, cuidados referidos a todas las necesidades del paciente que constituyen una verdadera compasión.

En el caso de la eugenesia, lo que se intenta es impedir que una persona con graves malformaciones, graves problemas mentales no solucionables (entre otras), llegue a la vida (como por ejemplo el aborto eugenésico) o que la pueda desarrollar en el caso de haber nacido.

Con otras palabras, la eugenesia busca provocar la muerte de una persona que se considera que su vida no es digna de ser vivida. Entiéndase de un nasciturus o de una persona recién nacida, con graves deficiencias de órganos y que necesita asistencia para poder vivir, o que llega a esa misma situación por una enfermedad degenerativa o un accidente.

Más ampliamente, lo que procura la eugenesia es intervenir, controlar y dirigir la reproducción humana, es decir el perfeccionamiento de la especie humana bajo mínimos rasgos étnicos y estéticos. Lo implementa mediante métodos de limpieza racial que frenen la propagación de seres humanos que posean genes defectuosos.

Sin embargo, fácilmente pude desplazarse hacia la eliminación de grupos de personas, como los drogodependientes, los sordos, los epilépticos, los que tienen una tasa de inteligencia menor a un valor determinado, los pobres, los gitanos, los que piensen diferente, los opositores,  los negros, los judíos, etc.

Entre los métodos utilizados -para decidir y controlar quién se reproduce y quién no- están la esterilización masiva de comunidades, la segregación, la eutanasia, el diagnóstico prenatal, algunas prácticas de ingeniería genética, el aborto eugenésico, entre otras. Es una forma de racismo disfrazado con la posibilidad de convertirse en ciertos casos en asesinatos masivos o genocidios. 

Conclusiones

La eutanasia es el triunfo de la cultura de la muerte, una locura desbordada de indiferencia. Es la negación del amor y la compasión.

La eutanasia reviste graves peligros para nuestra sociedad, porque trivializa el valor de la vida humana, trasladando su enfoque sobre las circunstancias que vive una persona y no sobre su dignidad de ser humano, de donde emergen sus derechos fundamentales.

Es un daño para la moral pública, especialmente para el colectivo de médicos; la gran mayoría serán congruentes con su juramento hipocrático, pero habrá una pequeña minoría, sin principios ni valores, fácilmente comprables y manipulables, que se incorporarán al equipo de médicos eutanásicos, verdugos de blanco, Judas hipocráticos que captarán los puestos claves de los hospitales para aplicar, dirigir y agilizar no los cuidados médicos, sino la aplicación de la eutanasia y la cacería de candidatos para aplicarlos.

La moral de los familiares de los enfermos graves, terminales o incurables se verá seriamente afectada ya que desde los medios de comunicación ejercerán presión con el mensaje de lo egoísta que serían estos enfermos (o sus familiares) si no solicitasen la eutanasia. Presión más acentuada si hay familiares obsesionados por las herencias o con conflictos familiares.

La eutanasia se desplazará por la pendiente resbaladiza, y con el pasar de los años se generalizarán los casos y veremos como en los países que ya se practica- a nuestros ancianos huyendo de España para ponerse a buen recaudo, similar a los judíos que huían de los nazis para evitar ir a los campos de exterminio masivo.

Vivimos un nuevo holocausto disfrazado, sofisticado, orquestado, e impulsado por algunos gobiernos, medios de comunicación y élites globalistas que quieren controlar la población mundial y descristianizar el mundo, para instaurar su nuevo orden mundial.

De nuestra posición con respecto a la eutanasia -entre otros frentes- dependerá. Si estamos “neutrales”, o esquivamos el tema, la cultura de la muerte seguirá avanzando. Pero si no queremos esta realidad que se cierne sobre nosotros, debemos estar enfrente y en contra de toda esta cultura de la muerte, y en su lugar fomentar la civilización del amor.

Sigamos las enseñanzas de nuestros abuelos, de aquellos que procuraban vivir la enseñanza del carpintero de Nazaret, Amad los unos a los otros, como el buen samaritano, y no la de la cultura de la muerte que predica Matad los unos a los otros.

Recomendamos accedas, descargues y registres el Modelo de Testamento Vital  o Voluntades Anticipadas elaborado por expertos de Euvita. También puedes complementar este artículo accediendo a las 22 Preguntas sobre Cuidados Paliativos.

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1 comentario en “27 preguntas sobre eutanasia”

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